Alfonso G. BENÍTEZ BUSTOS

Este martes la lucha oaxaqueña está de luto: Julio Gómez, el “Relámpago” murió a causa, extraoficialmente, de un infarto, reportaron familiares sin dar, al momento, mayores detalles del deceso.

Pionero de la lucha libre y olímpica en la entidad, el ex entrenador residió sus últimos años en la región del Istmo de Tehuantepec, donde se dedicó a la formación de nuevas generaciones de luchas asociadas, entrenando niños y jóvenes que deseaban aprender la disciplina, la que ha dejado hasta la fecha mayores satisfacciones a Oaxaca en el deporte federado, en específico, el movimiento de Olimpiada Nacional, hoy Juegos Nacionales Conade.

Y es que es precisamente a Gómez López a quien se le debe que Oaxaca haya sobresalido tantos años a nivel nacional en luchas asociadas, luego de fundar la asociación en la década de los 80, misma que dirigió hasta después del 2010.

Por 30 años el ex pancracista viajó por el país como luchador bajo el nombre de “Relámpago” Gómez en las diferentes arenas, principalmente en la Ciudad de México y para los 90 anunció su retiro; tomó un segundo aire hace algunos años participando en funciones locales.

Dedicó toda su vida a la lucha, tanto libre como grecorromana; comandó a la selección estatal en varias ocasiones, formó luchadores de gran nivel como Urbeno Zárate Pinelo, Premio Estatal del Deporte, al igual que el “Relámpago”, ambos viajaron a Rusia representando a México.

Dionisio Arenas Cruz y Arturo de Jesús Chávez Ramírez, integrantes de la Asociación de Oaxaqueña Lucha Olímpica (AOLO) y medallistas de Olimpiada, así como premios estatal del deporte, además de ser sus pupilos, fueron también dirigentes del consorcio federado, expresaron de inmediato su pésame en las redes sociales.

También la Federación de Medallistas de Luchas Asociadas hizo lo propio en su cuenta oficial, calificando a “Relámpago” Gómez como “un gran entusiasta y pionero en el desarrollo de nuestro deporte en el estado de Oaxaca”.

Su compañero de toda la vida en la lucha libre, Francisco Pérez, “Red Demon”, lo recordó con lágrimas: “estoy muy consternado, muy triste. Se fue mi hermano de generación, de vida; nos conocimos desde los seis o siete años y debutamos juntos en la lucha libre”.

“Don Frank”, como se le conoce, recordó que fue en diciembre de 1961 cuando entraron al ring para aprender a luchar y en 1965 hicieron su examen como luchadores profesionales, carrera a la que entregaron todo en cada función.

Antes de fallecer la última competencia nacional para Julio Gómez López fue la Olimpiada Nacional que se realizó en Chetumal, Quintana Roo en 2019, donde llevó pancracistas del Istmo en el estilo Grecorromano.

Julio Gómez no solamente transmitió el deporte de luchas asociadas a niños y jóvenes desconocidos, si no que se encargó de fomentarlo en su familia, sobre todo en sus sobrinos a quienes llevaba al Gimnasio «Ricardo Flores Magón» a entrenar, pero sin duda su mayor legado fue con el mayor de sus hijos Julio Gómez «Relámpago Jr.», a quien hizo luchador profesional.

En el año 20015 la delegación Oaxaca del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) le rindió un homenaje en vida al colocar su nombre para la carrera a la zona arqueológica a Monte Albán.

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