Omar SANTIAGO RICÁRDEZ

Verano del 2000: un nuevo sexenio y una nueva era en la historia del México moderno iniciaba con el triunfo por primera ocasión de un partido opositor en la presidencia. Los sueños, como la de muchos connacioales, presumían, igualmente, un nuevo rumbo, escribir una historia, iniciar un camino.

Es así como el cinco de noviembre del nuevo milenio Julio Vázquez Pablo ve cristalizado su anhelo: inaugurar su propia cancha, su espacio donde fomentar el deporte que ha significado, de cierta manera, su pasión por vivir: el futbol.

La Liga de Futbol Rápido Galaxia nace dentro de algunas carencias y con muchos sacrificios detrás. Aquel domingo su madre, Anita Pablo Jacinto, su padre, Gerardo Vásquez Patiño, y el entonces agente municipal de San Martín Mexicápam, Zenón Velasco Patricio, cortan el listón que da inicio a una nueva era dentro del futbol con bardas en la capital oaxaqueña y que hoy se ha convertido no sólo en un referente, sino también en un semillero de jugadores y sede de grandes proezas como la Universiada Nacional, por mencionar.

Hoy con el mote de Centro Deportivo Galaxia y a cargo de su hermano Isaí Uriel la liga parece extenderse y una de las sorpresas que anunció Julio para este 2020, a pesar de las condiciones adversas por la pandemia de COVID-19, es la apertura de una extensión en New Jersey, en Estados Unidos, donde reside, así como otra en Bahías de Huatulco para el invierno, donde se pretende continuar con el trabajo que hoy mantienen al circuito como uno de los mejores de Oaxaca.

 

SUEÑOS DE CHAMACOS

Desde su infancia, Julio Vásquez Pablo sintió el llamado del futbol. De posición inicial guardameta fue integrante de diversos equipos tanto de futbol asociación, como de la modalidad rápido, llegando, incluso, a la entonces naciente Liga Modelo del Complejo Deportivo El Barrio, en el barrio de la Trinidad de las Huertas, en el centro de la capital oaxaqueña y de donde le nació la inquietud de tener su propia cancha, de albergar un espacio dedicado a la disciplina en una de las zonas todavía hoy consideradas con mayor índice delictivo: San Martín Mexicápam.

Con apenas 19 años de edad, Julio ideó la forma de iniciar la construcción, modesta, del espacio en el predio donde reside la familia Vásquez Pablo, en la colonia La Joya. Un área destinada entonces a una panadería, negocio y actividad familiar por generaciones.

“Fui a hacerlo y a los dos meses de haberse inaugurado ya tenía 40 equipos. Así empezamos, la cancha tenía dos tablas como gradas. Se empezaron a hacer reglamentos. Quería llenar mi cancha bien, no creían en mi (amigos y familiares) pero les callé la boca. Quería imitar a Furama. Cuando tenía 22 años  empezamos a poner pasto natural, que en ese entonces nos salió en 25 mil pesos y me duró sólo dos meses. Atraje mucha gente y ahorré para poner piso y alfombra.

Yo solo pinté el lugar, pinté las porterías y en ese entonces Isaí (hoy gerente del lugar) tenía diez años. Así que en dos meses tenía todo listo. Lo había logrado y en poco tiempo fui sede de la Copa Sol, que atrajo entonces 106 equipos. Furama y la cancha de San Bartolo (Coyotepec) apenas jugaron 40 cada una”, recordó el entonces joven empresario vía telefónica desde New Jersey, donde reside por cuestiones de trabajo y al precisar que igualmente Galaxia albergó la Copa Pepsi Cola.

Durante aquella época de oro llegaron a participar en el circuito equipos de renombre y leyenda como Bonetera Santaella, Andiz, San Mar, Corona, Atlas y los míticos Delfines, que hoy continúan con un equipo femenil.

 

LA NUEVA ERA

Han pasado dos décadas desde aquel quimérico inicio de lo que hoy es el Centro Deportivo Galaxia. Cuenta con nueva administración a cargo del menor de la familia: Isaí Uriel, quien da continuidad al sueño de Julio.

El lugar posee dos gradas para albergar a unas 300 personas, más otro tanto igual que se pueden apostar en las bandas. Asimismo, ostenta un colegio de árbitros particular, oficinas administrativas, cafetería, baños, vestidores y un techado que, por el momento, queda inconcluso a mitad de cancha, pues el 21 de mayo del 2017 una tromba la derribó y será en breve que se reponga para beneficio de los jugadores.

Luego de un receso en la actividad para iniciar la remodelación y techado, entre 2006 y 2011, el siete de mayo de ese último año Isaí Uriel Vásquez Pablo toma las riendas de la liga, igualmente muy joven, pues apenas rebasa los veinte años de edad.

“Hasta hoy Isaí ha respondido. En su momento lo fui yo, el que apostó todo y tuve a mi cargo el lugar por 12 años. Isaí ha aprendido mucho de mí y no ha sido fácil, pero hay que tener carisma para llevar esto. Hoy estamos a casi seis meses para poner la segunda cancha Galaxia aquí (New Jersey). Ya tengo todos los permisos y sólo falta el lugar, pero eso es rápido, lo importante son los permisos. La siguiente, como lo tenemos pensado, será en diciembre en Bahías de Huatulco, todo con el mismo nombre, pues queremos demostrar que somos gente de trabajo”, comentó Julio en el cierre de la charla.

Galaxia, que cuenta con certificación y licencia de la Federación Internacional de Futbol Rápido (Fifra), es hoy uno de los máximos referentes del balompié con bardas. Entre otras, en la era de Isaí Uriel, ha albergado la Universiada Nacional, en su etapa estatal, en los años 2013 y 2016, cuando el Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO) fue sede de la disciplina.

Veinte años, dos décadas, dos administraciones, un sueño: Galaxia, una pasión: el futbol.

 

 

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