Omar SANTIAGO RICÁRDEZ

Pedro Pérez Reyes celebró 52 años de vida y 45 de dedicarse a lo que él califica como su pasión, su vida: el futbol, deporte que lo ha catapultado como uno de los íconos de las porterías de los llanos oaxaqueños.

Seguidor acérrimo del Club América y del Boca Júniors, el “Perico”, de oficio tapicero y quien bien diseña, arregla y compone el interior de un mototaxi que de un torton, o bien prepara una sala o muebles del hogar, celebra en medio de la contingencia por propagación de coronavirus COVID-19, su amor por el balompié y el seguir a su edad en el llano, en donde creció y piensa dejar la vida.

Apoyado por su familia, Pérez Reyes inicia la labor cotidiana en su tapicería de la colonia La Fundición de San Juan Chapultepec a temprana hora; lunes a viernes el trabajo es duro, con temporadas altas y bajas, como en cualquier negocio; sábado, sin embargo, dedica la mañana para adentrarse a la cacha, calzarse los tachones, el short y la sudadera para enfrentar el juego, por ahora, en la Liga Premier de Futbol Veteranos.

Pedro Pérez nació el 30 de marzo de 1968 y fue el primero de 16 hermanos; desde entonces ha tratado de ser ejemplo y buscar la armonía entre todos.

“Comencé a jugar a los 16 años; desde mi infancia me gustó ser portero y este amor ha seguido con el paso de los años, claro que me inicié por gusto de mi padre, pues a él le gustaba y fue él quien me llevó a ver los primeros encuentros de futbol que se realizaban en diferentes campos a finales de los años 70 en esta ciudad”, relató mientras realizaba costuras a un tablero de un camión urbano, en su taller, en donde su esposa e hijos se mantienen en constante movimiento para apoyar la labor de la tapicería.

“Me acuerdo que mi padre jugaba con el equipo del señor Manolo, que vivía por el barrio de la Defensa (Los Peineros) que llevaba su equipo del América, lo que influyó para que yo le vaya al equipo de mis amores, las poderosísimas Águilas del América”, dijo.

“Hoy, con el paso del tiempo, sigo activo con el equipo de Zapatoc, en la categoría veteranos, los sábados; los domingos, defiendo la portería de Mexicápam”, destacó.

Originario de la agencia municipal de San Juan Chapultepec, Pérez Reyes reconoce que se le hizo más fácil jugar en balón con las manos que con el pie y han sido más de cuatro décadas de grandes satisfacciones, aunque también de malos recuerdos.

Constituyente de la época de oro de la Liga Mayor “A”, que reunía a los mejores jugadores de la capital y sus alrededores, hace más de 20 años, el “Perico” siente que llegó un poco tarde a ese circuito, pues para entonces contaba con 24 años de edad.

“Mi primer equipo fue el de Tlacolula, de ahí defendí los colores de Pumas Cuilápam. Recuerdo que en 1997 jugué en Liga Mayor “B” con Zautla, escuadra a la que ascendimos a Mayor ‘A’”, añadió.

A los 28 años Pedro llegó al futbol de veteranos. “La edad era a partir de 24 años, pero me dieron chance de jugar con Zautla y a partir de ese momento comencé a recorrer varios equipos como La Roca Sport y Zapatoc, entre algunos que hoy no me vienen a la mente”, indicó.

“Logré pocos campeonatos con los equipos en los que milité, pero los que se consiguieron fueron gracias al esfuerzo colectivo de todos”, dijo.

Uno de los momentos más complicados en su trayectoria fue la fractura de tabique nasal. Al salir de la portería para detener el paso del esférico se provoca un fuerte choque el delantero en curso, con quien choca y, como resultado, se da la fisura.

Hoy señala sentirse agradecido por el apoyo incondicional de su esposa e hijos, quienes de igual forma lo impulsan en el taller de tapicería y lo motivan a seguir dando todo en los llanos oaxaqueños.

“Ellos saben y me apoyan, saben que cada fin de semana llevó mi mochila, mis guantes, mis tacos, claro: mi playera del América, mi pants y todo lo necesario para jugar”, dijo al concluir que al final de cuentas la vida trata de hacer lo que más que le apasiona a uno y estar con la familia.

 

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